2019-04-21
Deportes Internacional

Arranca el Mundial de Fórmula 1: Ferrari contra Hamilton


Mercedes lo ha ganado todo en la F1 desde que en 2014 comenzara la era híbrida de motores que llegan sin grandes modificaciones hasta hoy. Cinco campeonatos consecutivos de pilotos, todos con Hamilton (salvo el de 2016 que lo ganó Roberg) y cinco de constructores. Es el segundo que más gasta y el más rentable, pues cada punto ganado la pasada campaña le salió a un precio de 0,62 millones de dólares, algo que nadie más consigue.

Ferrari inicia un año más, el duodécimo desde que Kimi Raikkonen lograr el último título rojo, con la esperanza de batir a las ‘flechas plateadas’ y poner a uno de sus pilotos en lo más alto. Vettel es su teórico jefe de filas, pero no está claro que puede mantener ese estatus toda la temporada ante un Charles Leclerc que apunta a ganar carreras y ser uno de los principales protagonistas del año. Se le sitúa medio segundo por delante de Mercedes y Red Bull en las primeras citas.

Ferrari es también uno de los más rentables, pese a contar con el mayor presupuesto de la parrilla (410 millones de dólares), pero cuenta con el patrocinador más fuerte de la categoría, como es Phillip Morris (100 millones) y un bonus de otros 100 por ser el equipo histórico de la F1, una prebenda de los tiempos de Bernie Ecclestone que les facilita mucho la vida. Empiezan con cambio en la dirección deportiva, donde el antiguo jefe de motores, Mattia Binotto, ha escalado hasta la jefatura deportiva en detrimento de Maurizio Arrivabene.

Red Bull es el tercero en discordia y estrena la unidad de potencia Honda, que he mejorado mucho en prestaciones, pero sobre cuya fiabilidad persisten dudas razonables. Max Verstappen quiere ser uno de los cuatro pilotos, (junto a Hamilton, Vettel y Leclerc). Su pilotaje está a la altura en cuanto a talento, agresividad y ambición, pero para ello debe responderle el RB15 cada fin de semana.

Renault parece haber mejorado su motor, donde se habla de 40CV de ganancia este invierno y se encuantra en un año clave para su futuro. El fuerte desembolso por Daniel Ricciardo se suma a los 90 millones que ya ponía sobre la mesa la marca francesa, lo que debe traducirse en resultados inmediatos. La nueva jefatura de la compañía, tras el escándalo de Carlos Ghosn, podría dar marcha atrás en el proyecto y quedarse como motorizador, algo que ya sucedió en el pasado.

Haas es señalado por muchos como aspirante a tercer equipo del Mundial. Su mejora en el coche no va acompañada de pilotos solventes y eso decide carreras en situaciones apretadas.

McLaren también se enfrenta a un año clave, tras los cuatro peores años de su historia. La llegada de Carlos Sainz y un MCL34 mejor que sus predecesores hacen pensar en un año en ascenso y en una evolución lógica del coche. Hay escepticismo a lo largo del ‘paddock’ en cuanto a si será un coche de Q3.

La llegada de un gran patrocinador se antoja básica, pues en 2018 fue uno de los equipos más ineficientes, pues necesitó invertir 3.23 millones de euros para ganar cada punto y eso que Alonso le dio muchos que parecían impensables.

Racing Point, el refundado equipo de Checo Pérez, suele empezar con calma y va progresando con cada pieza que sale de la fábrica. El mexicano está convencido de que serán el cuarto equipo, por delante de Renault o Hass. es uno de los equipos más eficientes desde hace años y sólo necesitó 1,08 millones por cada punto cosechado en 2018.

Williams pasa por las peores horas en 40 años. Sigue con una estructura de equipo, pero sus resultados cada vez son peores. Necesitan 3 millones para lograr cada punto.