2019-09-21
Deportes Internacional

La penúltima oportunidad de Serena Williams


El deseo en voz alta es de la legendaria Billie Jean King, la tenista que da nombre al complejo tenístico del barrio de Queen’s, pero lo podrían suscribir la gran familia del deporte de la raqueta: “Ojalá Serena gane el US Open y supere el récord de Court en el próximo Open de Australia“.

Serena, por cuarta vez en una final de ‘Grand Slam’ desde que en 2017 dejó la práctica activa del tenis para dar a luz a su hija Olympia, está a una sola victoria de igualar el tope histórico de grandes entorchados de Margaret Court Arena. De momento, 24 a 23 para la australiana.

En las dos finales perdidas en Wimbledon, ante Angelique Kerber y Simona Halep, y en la última edición del Abierto estadounidense, hubo un denominador común en las actuaciones de Serena y fue la presión por hacer historia. A punto de cumplir 38 primaveras, lo hará el 26 de septiembre, la Williams sabe que pocas oportunidades más va a tener.

Su rival este sábado en la lucha por la corona será Bianca Andreescu, que hace apenas un año perdía en la primera ronda de la previa del último grande alejada del ‘Top100’. La canadiense es ahora la número ocho, el que será su mejor ranking como profesional, y puede presumir de haber ganado esta temporada el título de Indian Wells. De hecho, está inmediatamente por delante de Serena en la clasificación.

La dos finalistas del US Open llegan frescas a la cita porque apenas han jugado en 2019 como consecuencia de las lesiones. Andreescu disputa su noveno torneo porque la ha perseguido una lesión en el hombro. En un evento menos ha participado la Williams, en su caso ha sido la rodilla su talón de Aquiles.

Patrick Mouratoglou, técnico de la estadounidense, tenía claro que su jugadora volvería a darse otra ocasión de reinar en un ‘major’: “La razón por la que volvió al circuito es para intentar batir todos los récords”, avisa. Cuando Serena ganó el primero de sus seis entorchados en las pistas de Nueva York, el 11 de septiembre de 1999, a Andreescu le quedaban nueve meses para nacer. Lo hizo un 16 de junio de 2000.

Cabe recordar que las dos jugadores ya estuvieron en la última ronda del WTA de Toronto pero la Williams tuvo que retirarse entre lágrimas. Parece recupera físicamente e intratable al servicio. Ha decantado a su favor el 94 por ciento de sus saques.

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