2019-08-21
Deportes Nacional

Victoria ‘Blue’ ante el Slavia Praga


Dicen que el fútbol son goles, pero muchas veces la ecuación no termina de ser recíproca y en un partido en el que se terminan viendo hasta un total de siete tantos es posible que no se haya visto apenas fútbol. O al menos de un gran nivel, como en el triunfo del Chelsea por 4-3 ante el Slavia de Praga.

Jindích Trpiovský, técnico del Slavia Praga, le dio un ataque de esos de entrenador que casi nunca termina saliendo bien. De repente, sin que la desventaja del partido de ida fuera realmente excesiva ya que era de un solo gol e invitaba a poder tener fe en la remontada, se plantó en Stamford Bridge con un cambio radical de sistema, y de estar jugando toda la temporada con cuatro hombres atrás, pasó a una defensa de cinco. Como consecuencia el Chelsea ganaba 3-0 en el minuto 17. Los checos no sabían plantarse tácticamente con ese sistema y dejaban muchos huecos en los que Pedro, Hazard y Giroud se sentían más a gusto que en el salón de su casa.

El Chelsea no necesitaba más que inercia y dejarse llevar para llegar al área contraria, y daba la sensación de que si se lo proponían y subían el ritmo, podían hacer sangre al equipo checo, pero no se lo propusieron. Y encima se relajaron atrás en las jugadas a balón parado y en dos acciones quedaron sus costuras al descubierto. La primera la salvó Kepa, la segunda ya fue gol, obra de Soucek. 4-1 en el marcador y al descanso con la sensación de que se habían visto cinco goles, pero de fútbol no se tenían noticias, un par de destellos de Hazard y poco más.

Y si la primera parte fue espesa, la segunda no mejoró mucho más. Aunque al menos ganó en tensión y nervios. El Slavia se puso 4-3 en el minuto 53 con dos golazos de Sivcek. El primero latigazo con la izquierda, el segundo latigazo con la derecha. Y en ambos porque el Chelsea dimitió de defender, dejó que se acercaran a su área, se olvidaron de encimar y el Slavia que no tenía complejos se la jugó desde fuera. Los checos se veían en la eliminatoria gracias a una jugada de balón parado y dos chuts lejanos. Y entonces se pusieron a jugar al fútbol, con paciencia y orden pero los de Sarri no les dejaron meterse en el partido aunque sin grandes alardes de fútbol, los mismos que le han llevado hasta la semifinal de la Uefa Europa League.